Aprendiendo a llevarte mejor con la comida

Mucha gente se vuelca a la comida para manejar su estado de ánimo, y a este mal hábito lo más común es agregarle otro: comer lo que sea, que como siempre es alguna comida cargada con grasas para nada saludables y/o carbohidratos refinados. Pero el círculo no se cierra allí porque quien come para “aplacar” sus emociones, de tanto aplacarlas lo más común es que engorde, y luego se sienten avergonzados e [email protected] de sus cuerpos, que no son más que la consecuencia de utilizar la comida como vía de escape. Y luego estos sentimientos afectan el estado anímico otra vez y esto nos lleva a volver a refugiarnos en la comida…

Estos son algunos consejos para romper con ése círculo poco saludable.

El primero es tener conciencia de lo que se come y por qué. A simple vista parece complicado estar atento a todo lo que nos llevamos a la boca, especialmente con el ritmo veloz y acelerado de nuestra sociedad actual en que intentamos hacer más de una cosa a la vez, estudiar y comer, comer trabajando con la laptop, comer viendo televisión, etc. A veces no nos damos cuenta y ya nos comimos dos platos de comida, otras veces comemos como una reacción a lo que se va presentando en nuestra rutina (presiones en el trabajo, problemas de pareja y demás).

Pero esta no es una tarea complicada, solo se requieren unos pocos minutos adicionales que todo el mundo tiene, sin excepción. Lo que hay que hacer es darnos unos 4 o 5 días para realmente saber qué comemos y por qué, y saber que cuando lo hacemos es porque tenemos hambre y no porque estamos distraídos o preocupados, o sobrepasados o lo que sea. Con menos de una semana que comas más a conciencia aprenderás a detectar, y en consecuencia a buscar las soluciones a tu manera de comer actual.

Otra cosa que se puede hacer tiene que ver con un error común que a menudo se torna en contra. Las dietas extremas, las dietas demasiado restringidas en calorías desarrollan una mala actitud con la comida, una especie de todo o nada en la que de tanto no comer pasamos a comer de todo. No hace falta pasar hambre para bajar de peso, no me cansaré de repetirlo, simplemente hay que saber elegir y aprender a controlar que nuestras porciones no sean excesivas, pero tampoco una nada que a los dos segundos nos hará dar hambre, o a odiar la dieta, o a desear tanto comer que después no se puede parar. Este consejo es: controla las porciones, que no sean muy restringidas ni por el contrario excesivas.

Registra, y esto aplica para ambos consejos que dimos. En general tenemos una buena idea sobre los puntos en los que nos cuesta con la comida. Pero si te tomas unos cuantos días para llevar un diario de alimentos en el que simplemente diga lo que comemos y las razones, probablemente no solo soluciones el tema de comer emocionalmente, sino que te conocerás mejor. Por ejemplo, si te molesta llegar tarde a algún lugar y cuando lo haces te comes unas galletas de chocolate, lo más probable es que si lo detectas en ese registro o diario de alimentos encuentres las maneras de dejar de llegar tarde, o bien sabrás de dónde proviene tu ansiedad y harás algo al respecto. Pero el diario además tiene otro propósito y es el siguiente…

Si quieres cambiar tu relación con la comida tienes que cambiar tu entorno. ¿Cómo? Utilizando la información de tu diario para detectar qué puntos o aspectos necesitan una revisión y cambio. Si sales a trabajar y desayunas en el camino pero resulta que tu despensa está repleta de carbohidratos refinados, dulces y galletitas allí tienes un punto débil. Un ejemplo de lo que tienes que hacer incluye dos pasos: uno, limpia tu despensa de alimentos poco saludables y reemplázalos por opciones sanas, y/o dos, despiértate diez minutos antes y desayuna esos alimentos sanos que te compraste.

Por último nos resta decir que tu y solo tu sabes las razones por las que comes, la calidad de la comida que te comes y en los momentos o bajo el estado de ánimo que lo haces. Es tu entera responsabilidad aprender a detectar esos momentos en que recurres a la comida cuando no es por hambre, o a la calidad/cantidad de comida que comes en determinado momento. Aquí tienes unas buenas herramientas para mejorar todo eso, espero que las utilices y que te ayuden.

Click aquí para agregar un comentario

Deja un comentario: