Cómo decirle a tu pareja que baje de peso

¿Tu ser amado está aumentando unos cuantos kilos? ¿has deseado decirle algo al respecto pero temes que se desate la tercera guerra mundial? La verdad es que es muy duro decirle a alguien que amas que necesita bajar de peso. De hecho a veces parece imposible.

Hay muchísima gente que se preocupa por sus familiares o parejas que no quieren verlos con diabetes, con problemas cardiovasculares, hipertensión, apneas de sueño o cualquiera de los infinitos problemas que trae el sobrepeso. Si esa persona fuera un ser querido tuyo ¿dirías algo o harías algo?

Pero lo creas o no, decirle a tu pareja que está con sobrepeso puede ser lo mejor que puedes hacer por esa persona. Hay hasta estudios realizados que sostienen que quienes logran bajar y mantener su peso fueron precedidos por un “evento disparador o incidente crítico”. Y este evento puede ser algo tan simple como hacerle ver a tu pareja su manera de actuar, porque eso es algo que puede funcionar como una llamada de atención o un disparador.

Sin embargo, esta conversación sobre su peso puede disparar un amplio rango de reacciones en la otra persona, cualquier cosa desde llanto, o el desencadenamiento de otro tipo de problema hasta pedidos de divorcio o separaciones. ¿Puede dañar la relación? No, si se hace correctamente…

No juzgues

Es importante que la comunicación de un tema tan delicado se encare de una manera positiva, desde el lugar de una auténtica preocupación en vez de una evaluación negativa de la apariencia de la otra persona. No hay necesidad de poner a nadie a la defensiva ni mucho menos hacer sentir a la otra persona que uno ya no la quiere o que no es más atractiva.

Así que cuando quieras hablar de este tema con tu pareja o familiar exprésale cuánto te preocupa su sobrepeso y el efecto que está teniendo en su salud. Ten en mente que la conversación puede ponerse áspera, pero tú, que estás comunicando un punto de vista delicado al otro, no pierdas de vista el objetivo principal: tener una pareja que esté saludable.

Discute cómo será el proceso para cambiar esto y muestra tu compromiso para hacer realidad ese cambio. No le digas a nadie que tiene que adelgazar si llegas con una pizza para cada uno a ver una película de tres horas…. el compromiso será fundamentalmente de la otra persona y a veces será duro, pero tu tienes que estar allí para ella.

Sé honesto/a con cuál es tu motivación. ¿Cuáles son las razones por las que quieres que tu pareja mejore su peso? Cualquiera que sean los motivos, que pueden ir desde una mejor intimidad, y pasando por una resignificación de sus vidas sexuales hasta una profunda preocupación por su salud, hazlo siempre desde una posición de amor y respeto. Algunos expertos piensan que tienes que encontrar una razón más profunda que la apariencia para que la discusión sobre el tema vaya bien. Pero repito, hazlo siempre desde una posición de profundo respeto.

Tu participación

¿Llevas comida chatarra toda las noches luego del trabajo? ¿Empujas a tu pareja a comer diciéndole “está bien, una vez no hace daño” porque hay una fiesta, por un cumpleaños, por las fiestas, porque es el fin de semana? Muy a menudo somos nosotros los facilitadores de las conductas no saludables de nuesta pareja por un mal concepto de que “queremos verla felíz” o simplemente no acompañamos lo que decimos y queremos darnos el gusto de comer como nos de la gana.

Comienza a formar parte de la solución en vez del problema. Si quieres ayudarla comienza asegurándote que en la casa solo haya opciones saludables de alimentos. No utilices la comida como recompensa de nada, ni siquiera de que hicieron una dieta perfecta toda la semana. Ve al supermercado con nuevas ideas, sé creativo/a. No compres copos de maíz y películas para todo un domingo tirados viendo televisión. Llévala a caminar, salgan a andar en bici, comiencen clases de danza o de pilates juntos. Hay muchas maneras de ayudar a tu pareja a bajar de peso.

Por otro lado ni siquiera se te ocurra discutir el tema del sobrepeso si resulta que tu tienes más que tu pareja. En cambio determinen y analicen juntos que tienen hábitos alimenticios muy pobres y que llevan una vida sedentaria y busquen las maneras de dejar de contribuir el uno y el otro con el problema. ¿Cuáles son tus hábitos? ¿tu también tienes que perder peso?

No hay nada mejor que predicar con el ejemplo. Tal vez comiences tú a comer sano y estar más activo sin siquiera decir una palabra. Si vivir saludablemente y mantener un peso saludable es importante para ti, y tus hábitos se condicen con esos valores, estarás dando un modelo de conducta y estimulando a tu pareja a cambiar sus propias conductas. Los expertos dicen que cuando alguien en la familia rompe con hábitos viejos, esto puede tener un efecto dominó. En tu casa, lo que hagas puede tener muchísimo mayor impacto que lo que digas.

Es muy importante recordar que bajar de peso no es algo fácil, en especial en relación a las conductas que tenemos al respecto. Por ello, un trabajo conjunto, un trabajo en equipo con tu pareja es fundamental. No es algo que tu pareja pueda hacer sola, o sí, pero los mejores resultados llegarán con el esfuerzo de ambos. Así que si quieres que tu pareja baje de peso organiza nuevas actividades que involucren alguna forma de quemar calorías, como caminar, andar en bicicleta, jugar al tenis, etc. También  pueden salir a hacer las compras de comida juntos, compartir recetas, tomar clases de cocina vegetariana, etc, etc, etc.

Puedes comenzar una conversación sobre el peso de tu pareja haciendo referencia a tu propia situación, incluso si no es la de tu pareja. Dile por ejemplo “necesito bajar de peso” y pídele que te ayude.

Habla con tu pareja sobre lo que es importante para ti y cómo él o ella puede ayudar, y asegúrate de que tenga participación en ése proceso.

Una vez que lleguen a la determinación de bajar de peso juntos necesitas diseñar un plan. Planifica una estrategia para comenzar a llevar básicamente un estilo de vida saludable. Hazlo tan específico como sea posible: comprar un programa, ir juntos a un gimnasio, contratar un entrenador personal, organizar las comidas de toda la semana y salir a comprar los ingredientes. Tómatelo seriamente y asegúrate de que tu pareja participe activamente, que tome responsabilidades y que no solamente esté de acuerdo con tu plan. Es fundamental que la motives a lograrlo y que se cree sus propios objetivos.

La confianza entre las parejas usualmente puede hacerte caer en el control de todo lo que hace. Pero esto lo único que hace es crear una situación negativa para ambos. Tu pareja lo tiene que hacer por ella misma, no por ti. El o ella tiene que tener una razón poderosa para bajar de peso, una que sea de él o ella, no tuya. Si te pones en papel de inspector solamente crearás dificultades y minarás hasta los mejores esfuerzos de tu pareja. No es el ejército y ser estricto no es productivo. Si sientes que tu pareja tiene problemas siéntate y háblalos, comienza reconociendo que esos problemas son reales, concéntrate en la manera de solucionarlos y concéntrate en lo positivo. Es mucho mejor concentrarse en las conductas positivas y los logros por más pequeños que sean que en los errores que inevitablemente aparecerán.Resalta sus conductas positivas y dale ánimos para que siga así.

Es importante que evites la culpa y la verguenza. Habla abiertamente, y si vas a decirle que tiene sobrepeso antes está seguro/a de comprometerte tanto como tu pareja al cambio, en conductas, en cuerpo y mente. No puedes cambiar a tu pareja, así que necesitas entender las razones y su único punto de vista, y preguntarle cómo puedes ayudar (además de tu propia inciativa). No busques más conflicto al hablar de este tema, si la conversación se deteriora, dale tiempo y regresa al tema una vez que puedas comunicarte de manera amorosa y constructiva.

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