Cómo mejorar tu desempeño en la cinta de correr


Tener una cinta de correr en casa es una de las mejores inversiones que puedes hacer por tu salud y tu peso. El ejercicio en ella es divertido, entretenido, seguro y tan desafiante como quieras. Además al tener una cinta de correr se eliminan factores como la falta de tiempo (puedes acomodar los horarios, no tienes que trasladarte a ningún lado), y también el factor climático ya que no importa si llueve o hace frio, siempre serás capaz de encender la cinta y ponerte a entrenar.

Sin embargo que tengas la cinta en casa no te asegura resultados. Todavía tienes que subirte, tener un plan, organizarte con una rutina y luego hacerla. Así que para evitar que tu cinta pase de ser un excelente equipo de cardio a un costoso perchero hoy te daremos algunos consejos para sacarle el jugo a la tuya.

La primera parte de la rutina

Siempre comienza tu rutina calentando. No te lanzes a correr a la máxima velocidad sin haber hecho algunos minutos de caminata y trote lento. Si te lanzas a correr como si nada dos cosas te sucederán: la primera es que te pones en riesgo de lesiones, la segunda que no durarás ni diez minutos entrenando porque te cansarás demasiado rápido.

Por lo tanto, que tu primera parte de la rutina sea una a una velocidad lenta que le permita a tu cuerpo predisponerte a una mayor intensidad.

El ritmo/velocidad

Hay varias formas de entrenar en tu cinta…

– Puedes hacerlo a una velocidad e inclinación constante, en cuyo caso se recomiendan duraciones de entre 30 minutos a una hora.
– Puedes hacer un entrenamiento de cardio al estilo Fartlek, combinando minutos de velocidad máxima con minutos de correr normalmente y con minutos de correr a un ritmo más lento. Un entrenamiento fartlek promedio dura entre 30 y 40 minutos.
– Y por último puedes hacer intervalos durante 20 minutos con rondas de velocidad máxima e inclinación máxima junto al doble o triple de ese tiempo pero esta vez corriendo moderadamente.

Ahora, para determinar cuál es la manera en que tú debes entrenar eso dependerá de tu estado físico, gustos y horarios. Cualquiera de las maneras es aplicable para cualquier persona, siempre que se tengan presentes las propias capacidades.

Añade cuestas

En la cinta, en la pista o con cualquier ejercicio que hagas, siempre que estimules tu entrenamiento de alguna manera mucho mejor. En el tema que nos ocupa hoy ese estímulo puedes hacerlo con la velocidad de la cinta, pero también puedes hacerlo con la inclinación que le das, si esta característica está incluida en la tuya. Si la tienes sería una excelente idea que intentaras sacar partido de ella. Correr sesiones enteras o parciales con la cinta inclinada a diferentes niveles puede ser muy desafiante y a su vez beneficioso por varios motivos: cuidas tus rodillas, estimulas el crecimiento muscular, te vuelves más fuerte y aceleras tus resultados.

Corre con todo el cuerpo

Un error común que se comete al entrenar en la cinta es no soltar los sujetadores o manillares. Y si bien esto es útil para subirse o bajarse de la cinta luego sacarás el máximo de los beneficios de correr si te sueltas de ellos. Correr es fundamentalmente un ejercicio cardiovascular y de piernas, pero también trabaja tu núcleo (abdomen, espalda baja, cintura) y se queman más calorías cuando tu cuerpo se mueve como un todo. Por lo tanto cuando corras en tu cinta suelta los brazos y acompaña el movimiento natural al correr, que es con los hombros relajados y los brazos ligeramente flexionados y equilibrando brazo adelante con pierna contraria.

Manten un ojo en la cinta, el otro en tus objetivos

La constancia y el compromiso son claves para que consigas resultados en el largo plazo. Olvidate de la idea de la gratificación instantánea y en cambio incluye el concepto del largo plazo. Después de todo pensar de esta manera, al menos con el ejercicio, es algo tremendamente beneficioso y saludable, que además te mantiene [email protected] y llevando un estilo de vida agradable y lleno de energía.

Melissa Fernandez

Hola, mi nombre es Melissa Fernández, soy profesional de la salud, tengo 30 años y lo que me apasiona es el movimiento humano, el ejercicio físico y todo lo que tenga que ver con hábitos de vida saludables. Soy Bachiller en Promoción de la Salud Física, tengo una Especialización en Entrenamiento Personal. Soy graduada del Programa de Formación de Instructores de Pilates impartido por Global Fitness, además cursé capacitaciones de Entrenamiento con Kettlebell, Entrenamiento Inteligente y otros cursos de entrenamiento funcional. Actualmente soy instructora del Gimnasio Universitario de la Universidad de Costa Rica y soy Coach certificada por la franquicia estadounidense Orangetheory Fitness donde trabajo desde el 2018.

Recent Posts