Haciendo del ejercicio una prioridad

¿Cuáles son tus prioridades?

Algo en lo que caemos a menudo es en decir una cosa mientras hacemos otra. Y esto es especialmente cierto cuando se trata del ejercicio. Piensa en cuántas veces has escuchado a alguien decir “realmente necesito perder peso… debería comenzar a ejercitarme”. Lo cierto es que, si esa misma persona realmente quisiera perder peso, ¿no estaría haciendo todo lo posible para que eso suceda, incluyendo hacer ejercicio?

Si esto te suena familiar, ¿qué pasa en el medio de lo que dices y verdaderamente haces? En general todo se reduce a las prioridades.

Una razón por la que a veces no seguimos una rutina son las espectativas poco realistas. Cuando esperas algo y consigues una cosa completamente diferente, comienza el diálogo interior del tipo “por qué molestarse” y a menudo se distorsiona la idea de lo que el ejercicio debería estar haciendo por nosotros. Esperamos:

– Perder peso rápido. Mucha gente espera ver resultados luego de un par de semanas de ejercicio, a pesar de que esto es poco realista para la mayoría de nosotros.
– Hacer ejercicio solamente por un tiempo. Algunos piensan que pueden ejercitarse por unas cuantas semanas o meses, luego dejar de hacerlo y que de alguna manera se mantendrá el mismo cuerpo.
– Ejercitarse sólo para reducir o cambiar ciertas partes específicas del cuerpo. Hasta el momento, esto todavía no puede hacerse, no se puede eliminar grasa sólo del estómago, o reducir únicamente el tamaño de las caderas.
– La pérdida de peso involucra muchos factores, algunos que se salen de nuestro control, una vez que sabes que estás quemando más calorías de las que consumes, tu cuerpo responderá con el tiempo.
– Hacer ejercicios “fáciles”. Cambiar el cuerpo requiere de trabajo duro y sobre una base regular. Los ejercicios de baja intensidad son excelentes para la salud, pero no esperes cambios drásticos con esto.

Esperar resultados poco realistas es sólo una manera de sabotearnos a nosotros mismos y llevar al ejercicio al fondo de nuestras prioridades. Puedes cambiarlo poniéndote objetivos realistas y actuar para hacer del ejercio algo más importante para ti.

Hacer del ejercicio parte de tu vida comienza haciendolo importante para ti! El ejercicio es como cualquier otro compromiso… necesitas planear cómo llegar a donde quieres estar:

– Decide lo que quieres. Que tu primer paso sea establecer un objetivo. Haz uno que sea razonable y alcanzable, y luego desmenúzalo en los pasos necesarios para alcanzar ese objetivo.

– Ponte objetivos a corto plazo. Tu tienes un objetivo a largo plazo, tal vez adelgazar o ganar músculo. Ahora necesitas establecer objetivos más pequeños que te ayuden a llegar a eso. Un ejemplo puede ser cardio todas las mañanas durante una hora e introducir más frutas y verduras en la dieta.

– Haz el compromiso. Cualquiera que sean tus objetivos, decide que lo seguirás sin importar lo que suceda. Comprométete al 100% y no dejes que nada se interponga en tu camino.

– Mide tus progresos: tómate un tiempo todas las semanas para ver cómo lo hiciste. Anota tus éxitos y tus fracasos y determina cómo puedes hacerlo mejor la semana siguiente.

– Trabaja por ti y tu futuro. El ejercicio puede ayudarte a perder peso, pero el ejercicio te mantiene sano y fuerte, éste puede mejorar tu vida y tu bienestar. Que el ejercicio no sólo sea para fines estéticos.

Al final de cuentas, depende de ti decidir qué tan importante es el ejercicio en tu vida. Si encuentras que tus palabras no concuerdan con lo que haces, tal vez sea momento de descubrir qué es lo que realmente quieres.

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