La intensidad del entrenamiento

Hoy solamente quiero hacerte dos preguntas…

¿Estás, conciente o inconcientemente, en tu zona confortable? Tu verdadera intensidad en el entrenamiento

¿Cuánto esfuerzo verdaderamente pones en tu programa de ejercicios? ¿Puedes decir honestamente que estás entrenándote tan duro como puedes? ¿Eres un guerrero en el gimnasio? ¿Cómo es la intensidad de tu entrenamiento?

Hablo del tipo de persona que hará lo que tenga que hacer, sin importar qué tan difícil sea, o cuáles puedan ser las consecuencias. Me refiero al tipo de persona que no tiene límites, o que empuja constantemente los propios, sin rendirse y sin aceptar ni dar por sentadas las cosas. Tu sabes, esas personas que hacen sentadillas hasta el fallo muscular incluso en los días que no tienen ni ganas de ir a entrenarse.

Lo sepamos o no, este tipo de actitudes las podemos tener todos, de hecho las tenemos. En estas épocas, muchas personas se han vuelto perezosas, más fuera de forma y menos dispuestas a entrenarse duro o esforzarse para lograr sus deseos. ¿quieres un cuerpo descomunal? No esperes otra cosa que un entrenamiento del mismo calibre. O sea, máxima intensidad en tu entrenamiento.

Simplemente no conseguirás el tipo de resultado que estás buscando a menos que estés dispuesto/a a empujar tu cuerpo a sus más profundos límites. Sin embargo vamos al gimnasio y no vemos mucha gente que esté dando lo mejor y a su máxima intensidad. ¿Por qué? ¿Tienen miedo? ¿no están dispuestos al dolor o la incomodidad de entrenarse dando lo mejor de uno?

La pregunta que deberías hacerte es la siguiente: ¿dejarías que un poco de incomodidad temporal se interpusiera entre tu y algo que deseas tanto? Porque de verdad que la incomodidad en el gimnasio es temporaria, aparece durante el entrenamiento, la resistes unos minutos, y luego desaparece. Entonces ¿por qué no dar lo mejor de nosotros en cada entrenamiento? Cada sesión es una oportunidad para estar o más delgado, o más marcado, o con más volumen, o con menos kilos…

No vayas al gimnasio porque si, o por obligación. ¡Vé a la guerra! Aprovecha cada oportunidad que tengas! La incomodidad puede indicar dolor, pero también es signo de progreso, de crecimiento, de quema de calorías o de lo que sea que quieras conseguir.

¿Das el 100 % de esfuerzo en tu entrenamiento? ¿es intenso?

Comienza hoy! Deja de ponerte excusas, no seas flojo! A todos nos gusta creer que entrenamos duro, pero ¿cuántos de nosotros realmente lo hacemos? ¿cuántos de nosotros realmente nos empujamos hasta nuestros más profundos límites en cada sesión de ejercicios? Tener los conocimientos no alcanza, hay que aplicarlos.

Seguramente sabes que debes entrenarte al 100% de intensidad, pero ¿realmente te entrenas tan duro como puedes? ¿O elijes pesos que son los más fáciles y que no te causarán ninguna incomodidad? Probablemente sepas que debes comer cada dos o tres horas, 5 o 6 comidas al día, pero ¿lo haces? ¿verdaderamente tienes al menos 8 horas de sueño ininterrumpido? Examina estas cuestiones y sé completamente honesto contigo mismo.

Hay algo que es muy complicado para muchos de nosotros, y es darnos cuenta que muchas veces estamos dentro de los límites de nuestra zona de confort. Nos acostumbramos a cierta rutina de ejercicios y nos terminamos convenciendo de que nuestro entrenamiento es realmente duro, cuando en realidad no lo es.

¿Quieres resultados? Y quiero decir ¿verdaderos resultados, notables, sorprendentes? Entonces deja de poner excusas y entrénate duro, con intensidad. Ve al gimnasio o a la pista o a donde sea que entrenes y hazlo como un guerrero. Entrega el 100% en cada serie, come como corresponde y comienza a considerar seriamente la posibilidad de aplicar todo el conocimiento que ya tienes, porque sólo cuando apliques estos conocimientos es cuando comenzarás a transformar tu cuerpo verdaderamente.

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