Pierdele el miedo al entrenamiento intenso

Cuando hablamos de entrenar de manera intensa mucha gente se siente atemorizada, piensan que entrenarse así es un shock para sus cuerpos y que se están poniendo en peligro. Pero la verdad es que si ya haces ejercicio regularmente el próximo paso lógico es entrenarte con mayor intensidad.

Piénsalo…

Tu cuerpo ha dejado de darte los resultados que venías obteniendo. Tu no lo entiendes, comes bien, duermes bien, vas al gimnasio religiosamente, incluso tomas suplementos. ¿Cómo puede ser?

La respuesta es muy sencilla: tienes que ejercitarte más intensamente.

Intervalos en todas sus variantes, crossfit, insanity, entrenamiento de artes marciales mixtas. Todos son programas fantásticos e intensos que tienen un punto en común, te dan resultados.

Dicho esto y como estamos a favor de las rutinas de ejercicio fuertes hoy queremos darte una serie de claves para que entres en el mundo del entrenamiento intenso de la mejor manera.

 

1. Antes de aplicar intensidad debes aplicar técnica

 

La intensidad puede definirse como la aplicación de un esfuerzo físico máximo aplicado sistemáticamente a una habilidad desarrollada. Esto significa que antes de entrenar intenso debes entrenar correctamente.

Por ejemplo, no puedes hacer sentadillas con el máximo peso que puedas levantar sin antes haber desarrollado la técnica correcta para hacer sentadillas. Si lo hicieras es seguro que te lastimarías. Al desarrollar cualquier ejercicio, ya sea hacer sprints en una pista, ejercicios con pesas o los ejercicios combinados de crossfit es primordial que primero sepas hacerlos correctamente antes de imprimirle intensidad.

Intenso no es inseguro, evita lesionarte.

 

2. Vuélvete [email protected] de la incomodidad

 

Antes de dar lo mejor que puedes dar en el entrenamiento primero tienes que dominar la incomodidad asociada a la actividad física intensa. Dicho de otro modo tienes que extender la intolerancia al dolor ocasionado por los músculos cuando no dan más y llevarlo a nuevos límites de tolerancia.

Pero al igual que en el punto anterior, empujar tus límites no quiere decir ser descuidado o dar el máximo a cualquier precio. Quiere decir todo lo contrario. Que te entrenes al máximo, como pasa por ejemplo con la técnica del fallo muscular con las pesas, lo que haces es dar todo de ti sin causar lesión muscular alguna.

Hay una incomodidad cuando el músculo se fatiga que es muy diferente al dolor de un músculo lesionado. Conoce tus limitaciones y aprende a leer las señales de tu cuerpo.

 

3. Supera esa incomodidad

 

Ya que tienes buena técnica y te has hecho amigo de la incomodidad de lo intenso lo que sigue es desarrollar una mayor tolerancia a ese “dolor”. Esto se hace de manera lenta y progresiva. Con el paso de las sesiones de entrenamiento el mismo tiempo, o la velocidad, o la resistencia o la fatiga muscular que experimentes en los ejercicios se sentirá menos intensa.

Para un principiante que sale a trotar todos los días, hacer intervalos puede ser una tortura. Pero si en cambio empiezas a hacerlos de todas maneras (siempre a tu propio ritmo) con el tiempo esa tortura se sentirá menor. Luego de cuatro o cinco sesiones tu cuerpo se acostumbrará a ello y serás capaz de aumentar la intensidad. Pasa lo mismo con las pesas o con cualquier otro ejercicio que hagas.

Y al superar ese umbral también evitas que tu cuerpo se adapte y se estanque por lo que los resultados deberían seguir apareciendo por regla general.

 

4. Ve a entrenar [email protected]

 

Quiere decir, espera experimentar ese dolorcito. Esto te prepara para lo intenso de una sesión. Con el tiempo incluso hasta serás capaz de amarlo. Es una costumbre evitar el dolor, está en nuestra naturaleza. Pero si te mentalizas para superarte y comprendes que ese dolor es parte del entrenamiento y que es necesario para conseguir grandes cambios en tu cuerpo, entonces irás al gym mentalmente [email protected] y enfrentarás tu rutina de la mejor manera.

Tu cuerpo es mucho, pero mucho más capaz de lo que tu mente cree. Permítete experimentarlo y lo sabrás de primera mano.

 

5. Conquista tu cuerpo

 

Felicitaciones, si has pasado por este proceso estás en camino hacia otro cuerpo. Aprender a entrenar con intensidad y empujar tus límites es exactamente lo que te mantendrá progresando mes a mes sin importar la rutina ni el objetivo que estés persiguiendo. La intensidad es necesaria y tú puedes conseguir tus objetivos físicos. ¿Pero sabes qué es mejor? Que estos pasos que acabas de leer también te permitirán progresar en tu vida. No hay razones para no aplicar estos principios a la vida misma y ser cada día un poco mejor que el anterior.
No le tengas miedo a un entrenamiento intenso, por el contrario abrázalo y persíguelo activamente. Los resultados vendrán, eso tenlo por seguro.

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