Por qué algunos renuncian y otros nunca lo harán

Se me ocurrió escribir esto por una experiencia que tuve recientemente con un cliente. No quiero extenderme en la historia pero sí en lo que tengo para decir al respecto…

Hace un par de días recibí una orden de Tu Cuerpo Ideal, digamos que fue un viernes por la tarde. Pero sucede que a la mañana siguiente este cliente me pide un reembolso de su dinero. Obviamente que me sorprendió este pedido, no porque nunca haya hecho un reembolso sino por la situación en si ya que ni siquiera te da el tiempo para leer todo el material incluído en menos de doce horas. Al principio se me ocurrió pensar que esta persona estaba abusando de mi garantía, ordenando simplemente mi eBook para quedarse con él gratis. Así que me decidí a preguntarle cuál era el motivo…

Haciendo lo largo corto básicamente me respondió que en una sección en la que hablo del entrenamiento por intervalos (en la que reconozco que había un error de tipeo), mi explicación del tema le daba como que mi sistema “perdía credibilidad”. Al principio me sentí ofendido, a pesar de que luego busqué el error y lo corregí como corresponde, pero me preguntaba ¿cómo era posible que un método perdiera veracidad si ni siquiera lo había probado? Vamos ¡ni siquiera lo había leído con detenimiento! Y con tanto conocimiento, ya que me dió una explicación detallada y bastante técnica de lo que el pensaba ¿cómo es que esa persona todavía seguía buscando maneras de entrenarse y conseguir el cuerpo que tanto deseaba?

Tras mucho tiempo de hablar con clientes y con lectores de este blog que me cuentan sus peripecias y luchas contra su peso, he notado que algunas personas que comienzan un programa de nutrición y ejercicio renuncian facilmente ante el primer “obstáculo” que encuentran. Si perciben la más ligera frustración o desánimo, incluso abandonarán sus grandes sueños y objetivos para cambiar su cuerpo.

Pero por otro lado he notado que algunos, lamentablemente la minoría, NUNCA abandonan. Poseen una constancia feroz y nunca dejan de lado sus objetivos. Estas personas son como un pitbull que se rehusa a soltar un hueso. Mientras más trates de quitárselo, más lo sujetarán y más fuerza pondrán.

Entonces cuál es la diferencia entre estos dos tipos de personas. La ciencia tiene algunas respuestas.

Un aspecto fundamental para lograr el éxito es el concepto que proviene de la PNL (Programación Neuro Linguística): “No existe el fracaso, solo los resultados” O sea que no fallas, simplemente consigues un resultado distinto al que esperabas. Si lo piensas un poco, utilizar este principio puede significar un gran cambio en tu mentalidad, y de hecho es así.

Mucha gente tiene dudas, se pone ansiosa y renuncia, simplemente porque lo que probaron a la primera no funcionó. Lo consideran un fracaso permanente, aunque todo lo que se necesita es un pequeño cambio de actitud, un cambio de mentalidad…

Entonces, por ejemplo en vez de decir “he fracasado al intentar bajar de peso” podrías decir “produje un resultado” y “esto es sólo temporario”. Este pequeño cambio en tu perspectiva cambiará la manera en que te sientes, podrás tomar distancia del resultado, reevaluar la experiencia y probar otra cosa. De hecho estas experiencias nos devuelven información terriblemente invaluable para tomar otro curso de acción sobre lo que queremos lograr en vez de sentirnos abatidos y fracasados. Sobre todo, nos permite seguir actuando y buscando la manera de lograr nuestros objetivos.

TODO tiene que ver con los resultados que consigues, y con cómo interpretas esos resultados.

Es horrible la sensación de no lograr lo que tanto deseamos, pero en realidad lo es sólo si dejas que así sea. Si la dieta que estás haciendo no funciona pues a otra cosa, si el ejercicio no te devuelve los resultados que esperas, pues a otra cosa. No me acuerdo que personalidad de la historia lo dijo, pero si no consigues lo que deseas simplemente encontraste otra manera de no hacerlo. Depende de cómo interpretes los resultados…

Quienes abandonan tal vez lo están haciendo bien, pero llega un estancamiento y su primera reacción es “esta dieta no funciona”, o “tengo una mala genética así que seré gordo/a para siempre”. Otros, llegado el mismo punto de estancamiento se encuentran con los mismos desafíos de quienes abandonan, aunque su manera de reaccionar e interpretar la situación es diferente. “Tuve demasiadas comidas libres esta semana”, o “esta dieta no parece funcionar con mi biotipo”. La reacción, o más bien la respuesta es algo temporario, algo que puede solucionarse, y salen a la búsqueda de esas soluciones.

¿Puedes ver la diferencia aquí? Porque es una de actitud

Quienes ven los resultados negativos como una falla permanente son las mismas personas que se rinden y abandonan fácilmente; y a menudo generalizan su “fracaso” y lo extienden hacia otras áreas de su vida, incluso a las percepciones de autoestima y propia valía. Que la semana pasada no hayas ido al gimnasio y no hayas seguido tu dieta (porque no tenías ganas, o porque tu trabajo/estudio/lo que sea te lo impedía), y que reconozcas esa situación como algo temporario es una cosa. Que a partir de esas circunstancias digas que nunca bajarás de peso o que nunca te pondrás en forma o tendrás una vida sana, es algo completamente distinto. El sobrepeso, la gordura, la grasa es una condición temporaria si se quiere, no eres tu.

Así que mi recomendación es que comiences a ver los obstáculos y los desafíos como algo temporario y valioso, una experiencia de aprendizaje y no como la mejor oportunidad para abandonarlo todo y renunciar, aceptando las cosas y circunstancias de tu vida sin más. Créeme que he estado en esa situación y definitivamente es posible salirse y aprender la conducta de no renunciar. Si algo no te funcionó en el pasado ya lo sabes, aprende, elige otra manera de hacer las cosas y nunca, pero NUNCA RENUNCIES a todo lo que quieres. Hazlo, y tu éxito será inevitable…

2 comments
Rod - abril 13, 2012

Cuando voy a la balanza y veo que aumenté los kilos, pienso: “La culpa no es de la balanza, es mía” Entonces empiezo a recordar que cosas hice mal y sigo! Constancia es la clave!

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