Qué tanto influye el metabolismo en tu adelgazamiento

Mucho se dice del metabolismo, de que hay que acelerarlo y hasta se le hecha la culpa cuando no adelgazamos ni un solo gramo. Pero qué hay de cierto ¿es realmente para tanto? Y si es así, ¿cómo lo aceleras para quemar más calorías y adelgazar?

Primero hay que decir que en efecto el metabolismo afecta nuestro peso, pero no en la manera que estás esperando; y si tienes un exceso de peso lo más probable es que no sea un metabolismo lento sino la cantidad de comida y bebida que consumes, y tu nivel de actividad. Eso es lo que en última instancia determina si pierdes peso o lo ganas.

Pero volviendo a nuestro tema, el metabolismo es un proceso corporal por medio del cual lo que comes y todo lo que bebes que no es agua se convierte en energía. Se trata de un proceso bioquímico en el que las calorías de la comida se combinan con oxígeno para liberar la energía necesaria para que tu cuerpo funcione. Y esta energía no solo se utiliza para el ejercicio, también se la utiliza para respirar, para latir, para que circule la sangre por el cuerpo, al pensar, para ajustar nuestras hormonas, para desarrollarte, incluso para digerir esa comida que consumes, en fin, todo proceso corporal requiere energía, desde mover un dedo hasta reparar una célula.

Ahora bien, es tentador hecharle la culpa al metabolismo cuando no adelgazas, pero es el menos culpable de todos. De hecho ni siquiera tiene la culpa ya que es un proceso natural que tu cuerpo intentará equilibrar siempre para satisfacer tus necesidades individuales. Mira la paradoja de esto, las personas con sobrepeso poseen un metabolismo bastante alto, el cuerpo pone todo de si para quemar ese gran exceso de peso o para manejarlo mejor. Pero por el contrario para quienes se inician en dietas extremas y se matan de hambre lo que hace el metabolismo es volverse lento y administrar muy conservadoramente el consumo de energía para procesos o propósitos de supervivencia (por eso es que cuando comes muy poco el cuerpo en su intento por sobrevivir acumula tanta comida como puede bajo la forma de grasa y esto, como ya te estarás dando cuenta, es todo lo contrario a adelgazar).

Entonces podemos decir que las ganancias de peso o la falta de adelgazamiento en general son el resultado de comer más calorías de las que se queman. El viejo y querido déficit calórico que siempre que se quiera adelgazar tiene que estar presente. Y esto se hace de dos maneras, se come ligeramente menos, o se aumenta el nivel de actividad. Por supuesto que la mejor manera de hacerlo es combinando ambas…

Sin embargo y aunque el metabolismo no es algo que esté muy bajo nuestro control, si se puede hacer algo al respecto: controlar cuántas calorías se queman a través de tus niveles de actividad física. Mientras más activo, mientras más ejercicio hagas, más calorías quemarás, y esto a su vez estimulará tu metabolismo y lo optimizará tanto como pueda. Tus herramientas para esto son:

Ejercicio aeróbico regular. Camina, corre, nada, súbete a una elíptica, a una cinta, baila, toma clases de la infinidad de aeróbics que hay hoy en día; y hazlo por al menos 30 minutos todos los días o al menos día por medio.

Pesas, ejercicios de fuerza. Hacer fuerza con ejercicios con pesas, con bandas elásticas y hasta con el propio peso es importante porque estimula procesos que requieren la quema de muchas calorías. Por eso es que se dice que si haces pesas tu metabolismo estará funcionando hasta 24-36 horas después de entrenar, aunque lo correcto sería decir que todos los procesos involucrados en los ejercicios de fuerza mantienen tu metabolismo ocupado durante varias horas después de realizado el ejercicio.

Estilo de vida. Todo lo que puedas hacer caminando, hazlo. Todo lo que involucre estar más [email protected], hazlo. No contribuyas al estilo de vida sedentario, camina más, sube más escaleras, ordena la casa, acarrea tu las bolsas del supermercado, estaciona más lejos, etc.

Por último no busques recursos mágicos, ni pastillas ni suplementos que ayuden a quemar más calorías y adelgazar. Lo que funciona es aprender a controlar tu manera de comer, la cantidad de lo que comes y cómo quemas lo que consumes, y finalmente que eso te de como resultado que lo que quemaste sea mayor a lo que comiste. No busques productos milagrosos porque pueden causarte efectos indeseados y hasta peligrosos efectos secundarios. Primero observa lo que comes y lo que quemas, y busca un equilibrio entre ambos para que el peso se dirija hacia donde deseas. Luego te pesas todas las semanas y tendrás entre manos la herramienta más poderosa del mundo para adelgazar: tu propio cuerpo y lo que haces con él.

6 comments
morin - octubre 12, 2011

Me gustaría felicitarte por tu blog, lo encontré hace un par de semanas y de ahí no he parado de leer tus post, es completo ya que hablas de nutrición, ejercicio sin dejar de lado la parte sicológica y mental que es la más importante al final, ya que cualquier cambio parte ahí. Por fin alguien que dice las cosas como son, no existen pastillas ni brebajes mágicos, es todo un cambio de actitud, un cambio de vida, tus consejos me han sido muy útiles.

Nuevamente, muchas gracias.

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pantik - octubre 19, 2011

quería conocer vuestra opinión acerca de cuánto influye nuestro propio código genético en nuestra forma de “metabolizar” lo que comemos.
Es decir, es posible que en mis genes tenga escrito que el pan me engorde más a que otro?
Un saludo y gracias por vuestros posts

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    Marcos Lopez - octubre 19, 2011

    Pantik, lo que llamás genética probablemente sea tu biotipo, aunque también tenés que tener en cuenta que todos somos diferentes y cada cual tiene sus puntos a favor y en contra. Por ejemplo si yo como pan blanco comienzo a perder definición muscular rápidamente y a sentirme hinchado, pero también tiene que ver con la calidad de tu alimentación (en mi opinión el pan blanco es cualquier cosa menos bueno como alimento) Hay cosas que te van a hacer engordar más que otras y más rápido que otras pero te repito, mucho de esto tiene que ver con la calidad de lo que comes. Luego claro está que cada uno, dada su conformación genética, biotipo, metabolismo y demás cuestiones tendrán algo que ver con esto pero es lo menos, de verdad. Se le da mucho valor a la genética en estos casos cuando en realidad es más una cuestión de saber elegir, ser constante con la alimentación saludable y el ejercicio regular. La genética es lo menor de todo y lo que importa es que conozcas tu cuerpo y hagas las cosas que tenés que hacer para lograr tu objetivo. Buscá las comidas que te favorezcan, el ejercicio que te favorezca, medite regularmente y pronto vas a estar viendo resultados. Espero que te sirva, un saludo!

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      pantik - octubre 20, 2011

      Primero agradecerte la contestación con la cual estoy totalmente de acuerdo aunque no tengo ni idea de estas cosas salvo que no consigo entender porqué engordo si como lo mismo que otros muchos y hago algo de deporte.
      He mirado por todas partes y encontré un sitio que dice:”Médicamente se ha comprobado que los factores genéticos contribuyen en un 25-40% al desarrollo del sobrepeso, condicionando la respuesta a las dietas en idéntica proporción.”
      Esto es en http://www.genotest.es/productosNutricheck.aspx
      Pero claro… me parece más fundamentada tu respuesta y esto puede ser una milonga de las tantas que hay.

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        Marcos Lopez - octubre 22, 2011

        Pantik como te dije, no todos somos iguales y hay alimentos que mientras otros pueden comerlo a nosotros no nos hacen tan bien. Está el factor genético pero si te entrenas seguido y aprendes a desarrollar el conocimiento de lo que te conviene comer y lo que no vas a conseguir resultados más rápido. Yo creo que si aumentas la cantidad de ejercicio que haces eso te va a ayudar mucho, pero también te recomiendo que leas en este blog porque hay muchos artículos de nutrición y recetas de comidas como así también planes alimenticios para que mejores tu alimentación. Un saludo

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