Reduciendo el sodio en la dieta

Como sea que estés comiendo, siempre puedes reducir el sodio en la dieta

La cantidad de sal en las comidas definitivamente juegan un papel importante en la salud. El gusto delicioso de las comidas saladas puede ser peligroso ya que el sodio en la comida y en nuestra dieta regular puede incrementar la presión sanguínea. Más aún, la alta cantidad de sodio en las comidas que consumes puede contribuir con el riesgo de contraer enfermedades cardiacas.

Considerando los grandes problemas ocasionados por el sodio, es importante que des algunos pasos para reducir tu ingesta habitual de sodio de tu dieta. ¿El resultado? Una vida mucho más larga y saludable. Sin embargo…

El sodio es esencial en la dieta, en pequeñas cantidades

Tu cuerpo necesita un poco de sodio para funcionar apropiadamente porque el sodio:

– Ayuda a mantener el balance de fluidos en tu cuerpo
– Ayuda a transmitir los impulsos nerviosos
– El sodio influye en la contracción y relajación de los músculos

Tus riñones naturalmente equilibran la cantidad de sodio acumulado en tu cuerpo para una buena salud. Cuando tus niveles de sodio están bajos, tus riñones lo mantienen, cuando están altos, los riñones eliminan el exceso en la orina.

Pero si por alguna razón tus riñones no pueden eliminar suficiente sodio, éste comienza a acumularse en la sangre. Y como el sodio atrae y retiene el agua, el volumen de tu sangre aumenta, y es todo como una bola de nieve. Un alto volumen de sangre hace que el corazón trabaje más duro para mover más sangre por las venas, lo que a su vez incrementa la presión en las arterias y así. Básicamente si consumes mucho sodio en la dieta pones en riesgo tus riñones y mucho más, como habrás visto…

Algunos cuerpos son más sensibles a los efectos del sodio que otros. Si eres más sensible al sodio, entonces retendrás el sodio en tu cuerpo más facilmente, llevando a una retención d líquido y a un aumento en la presión sanguínea.

Existen algunas maneras de reducir la ingesta de sodio en nuestra dieta, que a su vez son muy simples de incorporar en nuestra vida diaria.

Lo primero que tienes que hacer es aprender a hacer compras selectivas. Un hábito imprescindible para lograrlo es aprender a leer las etiquetas de los alimentos. Deberías prestar atención al contenido de sodio indicado en las etiquetas de las comidas que comprarás.

Tampoco agregues más sal a la comida que consumes. La cantidad normal de sodio que podrías consumir en tu dieta sería menos de una cucharadita de te. Esto es lo recomendado para un día, aproximadamente 2300 miligramos de sodio. El asunto es que las comidas que compras empaquetadas ya vienen cargadas con un alto contenido de sodio, por lo tanto, si a toda esa comida llena de sal le agregas una cucharadita, literalmente estarás duplicando la cantidad de sodio que consumes.

¿Una alternativa? Las hierbas y especias son un gran sustituto al salero. Además, una combinación de varias hierbas y especias pueden ser muy útiles para conseguir un sabor similar a la sal. Los sustitutos recomendados pueden ser apio con tomillo, perejil, albahaca y ajo. Todos ellos son muy efectivos para conseguir un gran sabor en tus comidas.

La mejor manera de llevar un estilo de vida saludable no tiene que ver solamente con alimentos bajos en sodio en la dieta, sino más bien con la calidad de las comidas.

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