Sacando de nuestro interior la motivación para ejercitarnos

Mucho se habla de persistencia, de constancia, de planificación y de compromiso a lo hora de ponerte a hacer ejercicio. Todo eso es absolutamente necesario y es clave para que nuestro programa de ejercicios rinda sus frutos. Pero no es nada si no estamos motivados…

Tener la motivación para hacer ejercicio regularmente y lograr tus objetivos físicos tiene mucho que ver con encontrar los disparadores emocionales, los botones que hagan que tus acciones vayan en la dirección que deseas en tu especial manera de ver el mundo y de tu personalidad.

Básicamente lo que queremos que comprendas es esto: tu transformación corporal, primero es mental (y emocional).

La idea detrás de encontrar tu motivación es que si quieres puedes, realmente. Y para querer tienes que buscar en tu interior las razones que te llevan a hacerlo sobre una base diaria. Piensa en las cosas que son importantes para ti y que haces con gusto ¿por qué las haces? ¿las disfrutas? ¿cuáles son las razones por las que las haces?

Con el ejercicio es lo mismo, y más sabiendo que estar sanos y en forma es la clave para vivir a pleno todas las demás actividades que nos gusta hacer. Sin un cuerpo que mínimamente funcione bien no hay felicidad posible, es así de simple.

Volviendo a nuestro tema, por ejemplo puedes buscar esos disparadores emocionales en lo bien que te sentirás cuando llegues al peso que quieres lograr, o tal vez en los halagos de tu pareja, o en el mejor desempeño que tendrás en el deporte o actividad que te desempeñas, o en que podrás ir a la playa este verano y mostrar un cuerpo marcado, o vestir un bikini, etc, etc, etc.. Esa es solo una manera de ver las cosas.

O tal vez eres de las personas que funciona desde otra perspectiva… hay muchas personas que piensan por ejemplo en lo desagradable que sería ir al medico una vez por semana, o no poder disfrutar tiempo con tus seres queridos ni de ellos. Si ése es tu estímulo, también es válido si te motiva.

La clave para mantener encendida la motivación para ejercitarse es encontrar las propias razones para hacerlo. No la de tu esposa, no la de la sociedad, no la que imponen los medios, la tuya, la que enciende esas ganas de salir a sentirte mejor contigo y al mismo tiempo mejorar tu cuerpo.

Y al igual que nuestra motivación es interna, nuestra manera de hacer las cosas también es única. Por lo tanto también sería provechoso que encuentres tu forma única y especial de hacer las cosas. Es cierto que un nivel de conocimiento básico sobre cómo se hacen las cosas, sobre cómo comer, sobre cómo ejercitarte para lograr tu objetivo es necesario, pero también hay muchas formas de lograr cualquier objetivo físico que te propongas.

Si el gimnasio no es lo que más te inspira entonces tal vez lo sea salir a correr o hacer alguna forma de ciclismo. Si te gusta conectar con otras personas puedes probar clases de aeróbics, si ninguna de las dos te agrada puedes comprarte un dvd y practicar en casa. En fin, volvemos a la esencia de este artículo: encuentra tus maneras, encuentra tus razones, aliméntalas a diario y el resultado será que sin importar cuál sea tu ritmo de vida, siempre encontrarás la manera de tener un cuerpo saludable y en forma.

Piénsalo…

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