Volviéndote anabólico…

Cuando la gente escucha la palabra anabólico muchos automáticamente asumen que se trata de drogas o esteroides. Sin embargo se trata de un término que está relaicionado a algo muy diferente, o que al menos va más allá de las drogas del culturismo.

La palabra anabólico es el adjetivo de anabolismo, que según el diccionario es el “Conjunto de procesos metabólicos de síntesis de moléculas complejas a partir de otras más sencillas”. En términos del culturismo o de ganar masa muscular esto puede significar convertir los aminoácidos en proteínas que conforman las fibras musculares e incrementan el tamaño de los músculos.

El catabolismo, por otro lado, es lo opuesto al anabolismo. En el catabolismo las sustancias más complejas que conforman los tejidos como la grasa y los músculos, son metabolizadas en sustancias más simples como ácidos grasos y aminoácidos respectivamente.

El mundo del músculo está regido por estas dos fuerzas y son ellas las que determinan tu masa muscular. Si el anabolismo es mayor que el catabolismo conseguirás músculos más grandes. Si sucede lo contrario tus músculos se achicarán. Y esto, traducido al mundo del culturismo quiere decir que la batalla debe dominarla el anabolismo. Todo lo demás que se diga sobre ganar músculo estará basado en este eje central.

¿O sea que para tener éxito para ganar músculo es todo lo que tienes que saber? En absoluto. Pero de que debes estar del lado del anabolismo, eso es totalmente cierto. Por supuesto que también dependerá de tus genes, de tu conocimiento y experiencia…

Si eres un tocado por la varita mágica y tienes los genes de los Pro´s es mucho más fácil permanecer en un estado anabólico, pero incluso esto a veces no alcanza. Tu conocimiento y el uso de entrenamientos, dietas y hasta suplementos entran en juego para hacer uso de esa genética.

Por otro lado, si eres lo más lejano a un dotado genéticamente, realmente tienes que saber exactamente lo que estás haciendo. Porque mientras los genéticamente bendecidos con sólo acercarse a hacer las cosas bien conseguirán resultados dramáticos, el resto de nosotros los mortales no podemos darnos ese lujo. Muchos no podemos permitirnos cometer errores si queremos ver cambios dramáticos en la musculatura. Todo, entrenamiento, dieta, suplementos tienen que estar en su lugar.

Tampoco podemos permitirnos el sobreentrenamiento o entrenar por debajo de nuestro nivel. No podemos permitirnos algo menor a una dieta anabólica. Si queremos entrar en el mundo del culturismo DEBEMOS, de manera cuidadosa, deliberada e inteligente acercarnos a la perfección de nuestro potencial para ser todo lo que podemos ser.

Pero esto lamentablemente no es todo. Necesitamos coraje…

Si quieres entrar a competir en las grandes ligas necesitarás un montón de agallas. Si no las tienes no importa cuánto potencial tengas. Si coraje, concentración, dedicación, perseverancia y deseo te parecen demasiado entonces quédate con los muchachos de las máquinas o apunta a otra cosa, lo siento.

Ya te escucho maldecirme y argumentar que has visto a muchos que hacen cualquier cosa menos ser constantes en su entrenamiento, que se toman descansos excesivos entre series y que le prestan un mínimo de atención a sus dietas y suplementos, incluso abusan de sus cuerpos con el alcohol por ejemplo y así y todo triunfan, al menos por un tiempo o a menos que estén tomando esteroides.

Sacando este grupo de gente y a pesar de su potencial (que pueden aprovecharlo o no) si quieres desarrollarte tienes que estar dispuesto a trabajar por ello y a perseverar a pesar del dolor, el cansancio y la frustración. Si no tienes el deseo de triunfar ni la habilidad para pasar por todo ese proceso estarás desperdiciando tu potencial físico. Por otro lado, si lo deseas nada podrá detenerte y serás capaz de llevar tu fuerza y tu físico a su máxima expresión.

Pero incluso si tienes todo lo anterior, de todas formas necesitarás un plan maestro. Tienes que establecer objetivos realistas para tí, planificar tus entrenamientos, experimentar un poco con métodos de entrenamiento y equipamiento, cuidarte de lesiones y si aparecen saber sobrellevarlas, comer bien, evitar abusar de tu cuerpo y sacar ventaja de todo el conocimiento posible que está disponible allí afuera.

Tu plan maestro deberá ser flexible y debe poder medirse. Si las cosas no salen como las planeaste tu plan debe tener un espacio para modificar el entrenamiento, la comida, la suplementación, las preparaciones pre competencia y todo lo que surja en el medio.

Y a pesar de que apuntes a lo más alto, también tienes que ser realista sobre tus capacidades. Entrenar demasiado duro o demasiado rápido puede llevarte al sobreentrenamiento y a la exposición a lesiones innecesarias que rápidamente pueden retrasar tu progreso.

Por lo tanto establece objetivos razonables a corto y a largo plazo. ¿Cuánto quieres pesar dentro de tres meses? ¿Cómo quieres llegar a tu próxima (o primera) competencia? ¿Y qué tal de aquí a un año? ¿Y después? Planifica, ten un plan de acción, ten objetivos y ten una estrategia para lograrlos. Todo ello con realismo absoluto. Y siempre que llegues a un objetivo reevalúalos, analiza tu desempeño y haz todos los cambios necesarios que te llevarán a nuevos horizontes para tu nuevo objetivo.

Pero el anabolismo es sólo una parte de la ecuación. Otra parte es el descanso, conseguir el suficiente sueño y mantener un estilo de vida razonable (por ejemplo sin fumar, no beber en exceso y no salirte demasiado ni demasiado seguido de la dieta). Aprender a relajarte y a lidiar con el estrés del entrenamiento y la competición si es lo que eliges hacer también forma parte de tu plan maestro. Que tu esfuerzo sea calculado.

Cuando logres tus objetivos de corto plazo tu motivación subirá hasta las nubes. Luego de todo el esfuerzo y el sacrificio disfrutarás de la sensación de logro que te da el progreso. Mirarás tu entrenamiento y tu dieta con otros ojos y cada vez más todo será más consistente mientras las excusas y los obstáculos se salen del camino.

El resultado de una actitud positiva, la dedicación y el trabajo duro, junto a tu entrenamiento, la dieta y un poco de sabiduría te daran el éxito. Puede que no ahora mismo, pero eventualmente. Simplemente será algo inevitable.

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